Pirmera nevada otoñal. Por la mañana aparecen las cumbres con nieve por encima de 2.200 metros. Aprovecho para refrescarme dando una vuelta por el Portalet y las laderas del Estrémère.
Breve escapada la tarde del sábado al Balneario de Panticosa. Hace frío, lo habitual en estas fechas, y ya se barrunta la nevada que esa noche y al día siguiente dejaría un buen espesor.
El Balneario quedará, un invierno más, aislado por el riesgo de aludes que barren la carretera de acceso. Es el ciclo de la naturaleza.